martes, 27 de octubre de 2009

inicios!

Empezar siempre es difícil. Esto es el tópico de cada inicio.
Y es que hay siempre en la cabeza del creador un resultado final deseado pero no definido. Hay un objetivo y un proyecto de futuro, por eso es dueña la impaciencia. Crear nunca puede ser un proceso unidireccional, sino retroactivo; a veces cambiar la conclusión supone mutar el principio.
Por eso nos planteamos el porqué de las cosas, y de nuestros actos, y al final nos damos cuenta de que los creadores no somos economistas, lo importante no es el resultado, sino el proceso. Por eso es mejor poner una primera piedra, aunque sea dévil y amorfa; aunque todavía no conozca su destino.
Esta primera palabra supone el paso de la promesa al hecho, supone el nacimiento de algo que todavía no conocemos, y que empieza sin forma alguna...
...un futuro próspero deseo.